Los "Jony" del Periodismo

Los "Jony" del Periodismo

Lic. Raúl E. Valobra

Los Viale, Laje, Majul, Feinmann y tantos otros, hacen que uno vuelva a mirar para atrás y los costados, dudando sobre los verdaderos alcances de esta maravillosa profesión, elegida en mi caso por vocación y que alberga dentro de su campo extremos irreconciliables que expresan escala de valores opuestos apelando a recorridos por las distintas aristas que rodean y envuelven al Perdiodismo, con sus infinitas tensiones en pugna en el interior.

El reciente reportaje del Jony Viale a Javier Milei fue tan rico como mensaje para la sociedad, más allá de la tétrica parodia de entrevista que se intentó montar, hablo del carácter prostibulario de una teatralización aviesa que expuso el mercadeo y la moral que esconden ciertos políticos y periodistas de este país, dispuestos al engaño artero con tal de obtener sus propósitos inconfesables, que en el caso del Jony, sin duda fue un jugoso rédito económico, lo que lo reduce a la categoría de un ser despreciable.

Sucede que todo aquel periodista que cae seducido por la lógica comercial del capitalismo corre el riesgo de ponerse precio, de subastar sus ideales al mejor postor y poner en juego su honestidad, porque cuando llegan los sobres en negro a manos de ellos, no es para que digan la verdad, al contrario es para operar y esconder o tergiversar, por ello, atreverse a pactar con el poder, que es venderle literalmente el alma al diablo, para pasar a ser esclavo de sus ambiciones y el plus de convertirse públicamente en un lacayo, si así fuese necesario.

No es gratis recibir dinero negro de sus manos, de cualquiera de ellos, sobre todo cuando te lo dan para ir en contra de la verdad, que es ir en contra de los intereses de la gente, tras lo cual se cae al abismo de una degradación moral irreversible que socava el piso de reputación que necesariamente debe acompañar al profesional de la comunicación, porque en definitiva un comunicador sin credibilidad es como un arquero sin manos, se torna difícil, mejor dicho imposible que pueda realizar su tarea de manera eficiente, excepto cuando del otro lado están dispuestos a consumir lo que sea (hasta mentiras) con tal de que coincidan con lo que ellos quieren escuchar.

Jony habló de “coraje” para levantarse al otro día de ese bochornoso espectáculo, tan humillante y vergonzante para cualquiera de nosotros, por el cual estaríamos aún escondidos sin poder dar la cara, lo que Jony no entiende es que no conlleva valor jugar para el poder de turno, equivocarse a favor de los poderosos, coima mediante, eso solo lo hace un mercenario y no un héroe con entereza, ser héroe significa exactamente lo contrario, es atacar los intereses espurios de los poderes estatuidos, es defender el principio de “verdad” hasta las últimas consecuencias.

Lejos está Jony -y toda la runfla mediática- de poder vestirse de héroes mediáticos, de todos modos su búsqueda profesional y humana dista de esos ideales tan “ridículos” en un mundo que se rige por otras variables, mucho más pragmáticas y redituables, el romanticismo de un periodismo valiente murió con Rodolfo Walsh y por ahora no surgen herederos, mucho menos en esas oscuras cuevas donde la mafia mediática teje los destinos del país.