Los "Kulfas" de adentro

Los "Kulfas" de adentro

Todos los Kulfas de este espacio deben renunciar o renunciarlos, echarlos entre todos, porque dañan al conjunto, sabemos bien que los traidores carecen de un destino promisorio, siempre están ligados a la tragedia y jamás son empujados por motivos dignos, en general los mueven los resentimientos o las frustraciones de sus miserables condiciones humanas, corroídos por la envidia y el egoísmo.

Nadie se declara traidor como parte de un gesto digno que entrañe un propósito loable, estas acciones obedecen a valores execrables que definen mucho más al traidor que al traicionado, Kulfas debía suponer o creer que existía una caja de resonancia donde actitudes de este tipo tendrían eco porque nadie sale de la nada a realizar acusaciones tan descabelladas de una líder de la dimensión de Cristina.

"A ninguno de los argentinos de a pie le interesa si es Alberto o Cristina el próximo candidato, son cuestiones internas que debe resolver nuestro frente"

Es verdad que los tibios y ambiguos, se sienten expuestos y perseguidos por la punzante mirada política de ella, por eso por lo bajo murmuran su desprecio a quien diseñó la ingeniería política que permitió al espacio alzarse con el triunfo electoral, por eso pregunto: quién en su sano juicio y sin maldad tiene el derecho de acusarla o se arroga la potestad de poner en tela de juicio la moral de ella.

Es un momento crucial de nuestra realidad, política, social y económica, el país está atravesando situaciones que no escapan al resto del planeta, hay temas apremiantes por resolver, decisiones que involucran el futuro del país, por ello no es admisible que desde adentro del espacio los traidores quieran dinamitar la unión sellada en espacio y que se torna vital para la continuidad, luego del 2023.

En un país sin Ley de Medios ni Reforma Judicial es fundamental ejercer el poder político con determinación, sin titubeos ni oscilaciones, a ninguno de los argentinos de a pie le interesa si es Alberto o Cristina el próximo candidato, son cuestiones internas que debe resolver nuestro frente; pero para llegar con posibilidades hay que enfrentar a la corporación judicial, la mafia mediática y el poder económico.

Es una tarea titánica, demanda lo mejor de cada uno de nosotros, por eso mismo no podemos albergar en nuestras filas a los traidores.