Qué será hoy ser Peronista

Qué será hoy ser Peronista

Por Raúl E. Valobra

Y vos, creías que no iba a hablar de vos, hijo de aquél 45, que ante cualquier circunstancia extrema sacás pecho y decís “yo soy peronista, pero de Perón y Evita”. Ya te entendimos, entendimos tu mensaje, esa comodidad de no dar la cara, de creer que a todo ya lo explicaron Perón y Evita, para no afrontar nuevamente la batalla de las transformaciones, 74 años después.

Tu concepción del Peronismo se detuvo en el tiempo y no pudiste acompañar su evolución, su adaptación a los nuevos tiempos; a veces por empecinamiento, otras por ignorancia, en algunos casos por traidor y oportunista. Pero ahí andás, con esa chapa vieja y oxidada, que te anuncia como Peronista, sin saber aún a qué responde esa consigna que repetís como una amenaza: “soy peronista, de Perón y Evita”.

Eso llena tu vacío, ese andar coqueteando con otros candidatos, otras fuerzas, regalándoles tu voto, porque alguna vez ese candidato, como vos, también dijo que era peronista para que vos y muchos como vos no sientan remordimiento por traicionar ese eslogan vacío de contenidos con el que agostás toda charla política, producto de una soberbia que jamás te permitió realizar un análisis serio sobre qué significa ser peronista en este nuevo tiempo.

Por allí lo escuchaste, en tu familia, tus amigos o en el trabajo y creíste que a vos también eso te representaba, te identificabas con ese colectivo social que fue capaz de escribir las páginas más gloriosa del último siglo del país. Pero vos en definitiva jamás te preguntaste por qué decis que sos “Peronista”, o mejor dicho por qué creés que sos “Peronista”.

Si el Peronismo, se hubiese quedado en el 45, hoy estaría sepultado y si no conservara esas banderas también lo estaría. Por ello, en este nuevo escenario político de la posmodernidad, los partidos se reagrupan sobre los ejes ideológicos transversales más que en las banderías políticas partidarias, es así que hoy levantamos las banderas de Alfonsín, de Perón, de Néstor, Yrigoyen, Cristina; y de Evita que es la que mejor nos resume.

Pero quédate tranquilo, que Peronismo, lo que se dice y se concibe como Peronismo solo respira en un solo lugar, brota, emana, fluye, en un solo espacio, lo demás es solo oportunismo político que apela tu sentimentalismo incongruente para ver si finalmente consigue tu voto.

Y mientras vos sigas votando a los distintos candidatos que te hablan del Peronismo sin hacer Peronismo, seguirás caminando por otros rumbos porque en definitiva solo nosotros luchamos por los ideales de Perón: la justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política.