RINCÓN PERONISTA: El precio de saberse Peronista

RINCÓN PERONISTA: El precio de saberse Peronista

Lic. Raúl E. Valobra

Vamos a ahondar en un tema vidrioso, que necesariamente nos obliga a tomar posición, nadie puede mantenerse al margen del feroz genocidio ocurrido en el país durante la última dictadura, por el cual conmemoramos cada 24 de Marzo, el Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, sosteniendo a viva voz en Argentina terrorismo de Estado “Nunca Más”.

Estos últimos días hemos asistido a una campaña de agresiones, insultos, amenazas, que alcanzó su punto máximo de barbarie con la irrupción en la vivienda de una integrante del grupo HIJOS en Rosario que concluyó con una deleznable violación por parte de los dos agresores, repitiendo el macabro accionar de los grupos de tarea de la última dictadura.

Los violentos derechosos, negacionistas, prodictaduras, encuentran el escenario social y político propicio para desamarrar toda las miasmas que acumulan dentro, en un país que siempre estuvo a la vanguardia en la lucha por los DD HH, sentando precedentes a nivel mundial sobre el juicio y castigo a las cúpulas militares por delitos de lesa Humanidad.

En este contexto, hasta Estela de Carlotto es blanco de las más horrendas bajezas discursivas, por parte de esta fracción de la sociedad que jamás se sintió identificada con las banderas que alza la inmensa mayoría del país para reivindicar la lucha por los DD HH, es de entender que el domingo ante la colosal manifestación popular se han sentido abrumados.

Ahora, en el territorio local muchos y muchas también se quitaron las caretas, se animan a escribir con nombres propios lo que toda la vida murmuraron con vergüenza, son tan abominables en sus conceptos, en sus descalificaciones, que es más llamativo que haya gente aún que pretenda oponer argumentos racionales en aquellos lugares creados por y para los enemigos.

Por último, la defensa en las redes de nuestras ideas no debe suceder solo por un hecho puntual ni estar dirigida, debe ser natural, espontánea y dada por todos los integrantes del espacio político, pero más que nada como una necesidad innata que nos debe quemar por dentro, con convicción, lealtad y coraje, porque eso también debemos tener en claro: nunca fue fácil ser Peronistas.